La vecinal “Unión y Trabajo” de Villa María Selva
La vecinal más grande del barrio Villa María Selva, y la más antigua vigente, es la Sociedad Vecinal “Unión y Trabajo”, que nació el 23 de febrero de 1933 con el objetivo de “encarrilar las inquietudes de un grupo de vecinos, que debían arrastrar una cantidad de problemas edilicios y también de índole económico”, como publicaba el diario El Litoral en septiembre de 1959. Para ese año, la asociación de vecinos contaba con un local propio, destinado a actividades sociales, culturales y deportivas, en Pedro de Vega al 2.000. (El Litoral, 07/09/1959).
Sus límites son las vías del FFCC al sur, al norte y mayoritariamente en la parte oeste, con límite sobre Marcial Candioti hasta Avenida Galicia y de allí por Aristóbulo del Valle hasta el Puente Negro. Al este de la jurisdicción de Alberdi queda un grupo de manzanas, entre las vías de los trenes, lindando con Villa Setúbal y Guadalupe Este.
Como en todos los barrios en desarrollo por el siglo pasado, la vecinal canalizaba los reclamos de los vecinos, que para ese tiempo se basaban en la necesidad de mejoras en el alumbrado público y en el servicio de energía eléctrica suministrado por la empresa de tranvías.
Al respecto, la vecinal “Unión y Trabajo” de María Selva tuvo una encendida participación cuando en 1935 se desarrolló en la ciudad un plan de pavimentación de 900 cuadras.
“En ese entonces, la vecinal hizo oír su voz, reclamando que se incluyeran en estos planes varias calles del barrio. Especial hincapié se hizo en la necesidad de pavimentar calle Alvear hasta la avenida Galicia y extender la línea tranviaria Nº 6”, recordaba el vespertino local, y lo contextualizaba en 1959 al mencionar que la necesidad de pavimentación del barrio seguía vigente. (El Litoral 7/2/1959)
De hecho, la Sociedad Vecinal “Unión y Trabajo”, atenta a las demandas de los residentes del barrio, realizó hacia fines de los años ‘30 una encuesta en la que no sólo se buscaba recopilar los datos personales de los residentes, sino que también se preguntaba por sus reclamos y necesidades. Surge un dato de la información publicada por El Litoral, en la que se exponía por 1939 que en relación con el censo de los vecinos se proponía “…hacer una intensa propaganda en favor del censo. Aparte de la colaboración que le preste la prensa, por medio de sus altoparlantes, distribuidos en varios puntos, hará intensa propaganda en el barrio…”. (Diario El Litoral, 27/05/1939)
Para los años ‘50 continuaban los reclamos por la mejora y el reacondicionamiento de las calles, la normalización del servicio de alumbrado público y la mejora del servicio eléctrico, además de la necesidad de la instalación de la red de agua corriente y de cloacas. Como puede visualizarse a la distancia, los barrios que después alcanzaron un buen nivel de vida para sus vecinos, ubicados en zonas centrales de la ciudad, no tuvieron esa condición de origen, en especial con el avasallante loteo de las grandes parcelas para su rápida venta dentro del negocio inmobiliario, en el que quedaban de lado las mejoras necesarias para esas barriadas.
Por ello, adentrado el siglo XX, no es extraño que en el año 56’ la Sociedad Vecinal “Unión y Trabajo” reclamaba la inclusión del barrio en el recorrido de las líneas de ómnibus ya que, como publicaba el diario El Litoral, se trataba de “un distrito densamente poblado” de algo más de treinta mil habitantes. En esa oportunidad además se publicaban unos datos atinentes para describir el barrio de fines de los ’50, cuando recientemente había sido pavimentada Ricardo Aldao, y en la que vecinal expresaba que vivían en Villa María Selva unos 30.000 habitantes.
Los vecinalistas sumaban en una misiva a las autoridades la necesidad de agua potable de red y de cloacas, en tanto “…en un informe oficial de reciente data, se dijo públicamente que las aguas de bombas para el consumo estaban contaminadas a raíz de los cientos de pozos negros que hoy existen en esta zona, y que a diario aumentan en gran número en proporción a la construcción de nuevas viviendas”. (El Litoral, 26/06/1956).
Pero en las vecinales de antaño, en especial en barrios tan dinámicos y emprendedores como Villa María Selva, había más que gestiones y reclamos por servicios y mejoras. Así, hacia mediados del siglo pasado se destacó el equipo de básquet femenino de la Vecinal “Unión y Trabajo” que estaba integrado, entre otras jugadoras, por las hermanas Irma y Amanda Zapata, por Irma Endel y Teresa Abraham. El equipo se destacaba no sólo en la liga local, sino que además viajaron en 1955 a Chile a representar a Villa María Selva en un torneo de básquet sudamericano.
El Diario El Litoral, en el año 59’, en el marco de la conmemoración del 37° aniversario de su fundación, recordaba que “Es esta una de las entidades pioneras del movimiento vecinalista de la ciudad y en su ya larga existencia ha desempeñado un papel de preponderante importancia para encauzar, dirigir y concretar de valiosas iniciativas”. Dichas iniciativas no se limitaban sólo a las cuestiones urbanísticas o edilicias, sino que la asociación fomentista emprendió, en su trayectoria, una serie de actividades culturales, sociales y deportivas de relevancia. El vespertino también comentaba que “la vecinal llegó a ser caja de resonancia de las aspiraciones populares y su voz autorizada fue escuchada por los poderes públicos”. Para esta fecha, “Unión y Trabajo” contaba con su biblioteca popular, su edificio principal, salas de ajedrez e instalaciones para la práctica de diferentes actividades deportivas. (Diario El Litoral, 11/11/1959)
La vecinal “Unión y Trabajo” mantiene su sede histórica en Pedro de Vega, en la que sumó adentrada la segunda década del tercer milenio actividades y una renovada conducción que recuperó la entidad. Así, su medio centenar de asociados y vecinos encontraban en la vecinal nacida en 1933 un espacio para actividades deportivas y culturales para todas las edades. En el marco de los nuevos desafíos, con la mayoría de las mejoras ya logradas para Villa María Selva, la vecinal se comprometía en los reclamos y acciones por una mayor seguridad, sin descuidar los aspectos sociales y lo laboral, con talleres para el aprendizaje de un oficio que permita obtener un trabajo.
Los comerciantes asociados
Para Villa María Selva, y para los de Jardín Mayoraz, el desarrollo comercial vinculado a la Avenida Aristóbulo del Valle ha sido una marca distintiva. De hecho, como lo refiere Dalla Fontana en su libro sobre la historia de Villa María Selva, la primera iniciativa que nucleó a los comerciantes de esta arteria fue la necesidad de readecuar sus características viales, al menos entre el Puente Negro y Avenida Galicia, tramo que a la postre se consolidó como un centro comercial a cielo abierto.
Así, dice el autor, “Los antecedentes más recientes para llegar a constituirse en una asociación que los cobije se remontan al año 1944, cuando un pequeño grupo de comerciantes proponen revitalizar la avenida e inicia el diseño y construcción de un ancho veredón que cubría desde R. Aldao hasta Hernandarias, vereda este”.
Luego, continúa Dalla Fontana, “Para 1958 comenzó a delinearse lo que más tarde se convertiría en la Asociación de Comerciantes (ACAV)”, pasos que comenzaron a concretarse con las primeras reuniones en la bicicletería “Rayo de Oro”, en Aristóbulo del Valle 6577. Después de varios encuentros, el 30 de abril de 1959 se conformó la asociación bajo la presidencia de Juan Largeaud.
La avenida fue cambiando con el tiempo, como también la asociación de comerciantes se sostuvo al impulso de esas iniciativas, como la iluminación con lámparas blancas en 1963. Para 1984 la asociación, que además incluía a industriales, profesionales y amigos de la avenida (ACIPAAV) traza un acuerdo con el Club Atlético Villa María Selva para recuperar el inmueble de Aristóbulo del Valle 6726, y se unifican como una sola entidad. Con el tiempo, le predio, con su gran gimnasio, quedó para la Asociación de Comerciantes de Aristóbulo del Valle (ACAV), entidad que perduró en el tiempo y que proyectó a la avenida como un polo comercial y de servicios que compite con la clásica “peatonal” del centro.
Desde la ACAV expresan en su página Web que “El Centro Comercial a Cielo Abierto Aristóbulo del Valle constituye el primero de este tipo en la región centro norte de la provincia de Santa Fe.
Se encuentra ubicado sobre la avenida del mismo nombre, recorriendo la ciudad de sur a norte. Esta calle constituye la columna vertebral y se prolonga más allá del límite municipal, conectando a Santa Fe con los núcleos urbanos de Ángel Gallardo, Monte Vera, Constituyentes y Laguna Paiva.
En la actualidad concentra importantes actividades comerciales, institucionales, culturales y de servicios, que lo consolidan como un sector de la ciudad en plena expansión y desarrollo. Contando en la actualidad con más de 600 comercios que lo catapultan como uno de las áreas comerciales más importante de la región centro norte del país”.
Escuela N° 139 Jorge Stephenson
La Escuela N° 139 “Jorge Stephenson” se fundó el 2 de marzo de 1925 por iniciativa de una comisión de vecinos de Villa María Selva de la Sociedad Vecinal “Sociedad Unión y Progreso”. Esta comisión ofreció una sala al Consejo de Educación para que funcione una escuela primaria, que comenzó con una matrícula de más de ochenta alumnos.
El populoso barrio Villa María Selva impulsó desde su comisión de vecinos “Unión y Progreso” mejoras para el vecindario. Esta entidad, en el artículo 39 de su estatuto prescribía “…hará funcionar una escuela particular en el local social”, como lo rescata Miguel Dalla Fontana en su libro “Villa María Selva”. La pro-escuela N° 139 constituía, entonces, un “modelo en su género y en su época”, al decir del historiador de los barrios santafesinos.
La institución, en sus primeros pasos, contaba con sólo dos aulas para los alumnos, y funcionaba en las dependencias de la Asociación Vecinal “Unión y Progreso”, sobre calle Ángel Cassanello. Poco más tarde, se agregó una biblioteca a las dependencias de la sociedad fomentista. La primera docente de la institución, y también la primera directora, fue la maestra Aída Iris Poggi. Esta maestra fue quien sugirió la propuesta del nombre para la escuela, dado que Jorge Sthepenson fue el inventor de la locomotora a vapor, y en el barrio había muchos obreros ferroviarios.
En 1926, por falta de espacio en esta institución, el Consejo de Educación creó la escuela N° 136, que luego fue designada como “Gregoria Pérez de Denis”, mientras la escuela N° 139 seguía funcionando en Casanello 2249 (antes calle 26 sin nombre). Pero, con el paso del tiempo se alquilaron tres locales diferentes para que la 139 pudiera seguir funcionando con comodidad. El 1° de agosto de 1927 el Gobierno Provincial asignó el nombre de “Jorge Stephenson” a la escuela primaria N° 139 del barrio Villa María Selva. Asimismo, ese año se creó una comisión directiva para controlar los fondos de los padres que comenzaban a colaborar con cuotas voluntarias.
Para 1934 tenía dos turnos, con casi 440 alumnos, por lo que además contaba con un edificio anexo, a la vuelta sobre calle Belgrano. Esas instalaciones sumaban seis aulas y un salón de música. El Orden daba cuenta en una amplia nota con piezas gráficas ilustrativas y elocuentes del estado de la escuela.
Al respecto el medio a página sábana explicaba: “La incomodidad manifiesta que significa el funcionamiento de las clases en dos locales, hacen necesaria la habilitación de un edificio adecuado, en el que se dispongan de las comodidades a que se hace acreedor un establecimiento educacional como el que nos ocupa. Las aulas son estrechas y algunas con muy poca ventilación, especialmente si se tiene en cuenta que hay clases en que la asistencia es bastante numerosa”. (El Orden 19/4/1934)
En 1939 la Dirección de Obras Públicas de la Provincia finaliza los planos del edificio propio de la escuela y el Gobernador Iriondo, determinó la construcción de tres edificios escolares nuevos, de ellos sólo se levantaron dos, los de las Escuelas Drago y Avellaneda, pero la Escuela N° 139 Stephenson quedó sin su nuevo local.
Esta situación, con un proyecto ya disponible, disparó el reclamo de la comunidad educativa, canalizado por intermedio de la cooperadora. Era 1940 cuando una misiva fue enviada por los cooperadores al gobernador en la que expresaban “La escuela Jorge Stephenson, sita en el barrio de María Selva de esta ciudad, es de 1ª. Categoría, y tiene un total de 559 alumnos concurrentes. Funciona en tres locales, que insumen un alquiler mensual de cuatrocientos sesenta y cinco pesos m/n ($ 465). El Consejo de Educación posee en la misa, desde hace varios años, un hermoso terreno de 3372 metros cuadrados, ubicado sobre la avenida Aristóbulo del Valle y 25 S/Nombre. Existe para esta escuela, un proyecto de edificio amplio y cómodo y moderno a levantarse en el mencionado terreno”. (El Litoral 2/11/1940)
El pedido era lógico, dado que el gobierno provincial ya había iniciado la construcción de los edificios escolares nuevos de las escuelas Drago y Avellaneda, pero no de la Stephenson, que finalmente no se levantó en el predio mencionado por los cooperadores.
Es más, para 1944 el mismo reclamo continuaba por la no construcción del nuevo edificio mientras la matrícula de la escuela continuaba en alza por el crecimiento de Villa María Selva. (El Litoral 30/5/1944)
Habrían de pasar muchos años, cuarenta para mejor dato, hasta 1979 cuando en Avenida Galicia y Las Heras se construyó el actual y moderno establecimiento.
El nuevo edificio contaba al momento de su inauguración con siete aulas en el primer piso y otras siete en planta baja, más dos aulas de prescolar y otras dos de actividades especiales. Con una visión más amplia y moderna el edificio fue puesto en servicio con las dependencias para “…gabinete psicopedagógico, consultorio médico-odontológico, laboratorio, aula para manualidades, sala para cooperadoras, sala para secretaría, de reuniones, de administración y galería espaciosa, ventilada y con una iluminación excelente”. Se sumaban un patio cubierto y en planta alta mapoteca, sala de música, biblioteca con sala de lectura, sala de maestros y dirección y vice. (El Litoral 11/1/1979)
La institución inició su ciclo lectivo 1979 en el nuevo edificio y dejó el viejo caserón de calle Casanello que fue ocupado desde entonces por la Escuela Secundaria N°262 “República Argentina”. En ese momento tenía 54 años de historia educativa, cuando se mudó con sus 720 alumnos desperdigados en tres inmuebles diferentes. Con los años la Stephenson llegó a superar el millar de alumnos educándose en la escuela pública del barrio María Selva que nació del empuje de los vecinos y de la desaparecida entidad “Asociación Unión y Progreso de Villa María Selva”.
CEF 29
El Centro de Educación Física N° 29 fue creado el 17 de junio de 1965. En sus comienzos funcionó en el Club Unión y Progreso de Villa María Selva, en Cassanello y República de Siria. Luego, cuando en ese lugar se inauguró la escuela “Stephenson”, el centro pasó a formar parte del establecimiento educativo hasta que se consiguió construir un edificio propio.
Roberto Torres Guanatey fue uno de los fundadores del edificio que se encuentra en lo que antes era una cava por lo que, para construirlo, debieron rellenar ese bajo, un lugar histórico a la vera de Avenida Galicia. Guataney, con un grupo de colaboradores, fueron protagonistas del relleno de la cava y su recuperación como terreno para el predio.
Por este motivo, el Centro de Educación Física Nº 29 lleva el nombre de “Profesor Torres Guanatey”. El CEF se encuentra en Avenida Galicia, entre Las Heras y Marcial Candioti, por lo que forma parte de la jurisdicción de Guadalupe Oeste, pero en realidad, su historia está ligada a Villa María Selva, más allá de su ubicación en el límite entre ambas barriadas.
Este establecimiento deportivo y recreativo se puede enmarcar dentro del proceso de crecimiento de la ciudad de Santa Fe hacia el norte, en el que, a medida que avanzaba la urbanización, aumentaba la demanda por el desarrollo de instituciones y servicios. Así, el desarrollo de lo que antes se conocía como “la calle 30 sin nombre”, por la que circulaba el tranvía N° 4 sobre un terraplén en lo que ahora se conoce como la Avenida Galicia, ubica al CEF 29 como un adelanto más en el desarrollo del lugar.
El Centro depende en la actualidad del Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe y cuenta con una cooperadora. Las instalaciones son utilizadas por cuatro escuelas primarias y tres escuelas secundarias de la zona para la práctica deportiva de sus alumnos.
Asimismo, el establecimiento ofrece escuelas de fútbol, básquetbol, atletismo, natación, hockey, gimnasia deportiva, gimnasia y vóleibol para adultos.
Las instalaciones de este centro deportivo se componen de un gimnasio, canchas de fútbol, un salón de usos múltiples y tres piletas de natación para la realización de las actividades recreativas.
El edificio y las dependencias, como así también las actividades deportivas que se ofrecen, son financiadas y mantenidas por el Estado, pero con una importante contribución de la cooperadora, que realiza diferentes emprendimientos a beneficio de la institución como la venta de empanadas, fideos y distintos espectáculos. A su vez, los comerciantes y vecinos de los barrios aledaños colaboran con la institución.
El profesor y coordinador general de actividades comunitarias, Antonio “Tino” Canal le comentaba al diario El Litoral que el CEF 29 es “un lugar para que chicos y grandes lo disfruten en esta ciudad tan grande, que no tiene casi espacios verdes. Hay una barriada muy grande: por una parte, María Selva y por otra, Guadalupe Oeste. El centro suple la ausencia de varios clubes que fueron desapareciendo. No me gusta decir que el centro es un club, pero sí decir que está abierto a la comunidad”. En el CEF 29 se realizaba además el “Festival Folklórico del Agua y el Canto”, organizado por la cooperadora. (El Litoral 20/01/2014)
En el marco de la pandemia de coronavirus, hacia el año 2021, el Centro de Educación Física N° 29 funcionaba como centro oficial de vacunación.
Centro Gallego
El Centro Gallego del barrio María Selva se fundó el 5 de octubre de 1919, cuando en Chacabuco al 293 (Barrio Candioti), un grupo de españoles oriundos de Galicia decidieron constituir una entidad que los agrupara.
Este tipo de instituciones fueron muy comunes en aquellas zonas donde la inmigración española fue numerosa, en tanto aglutinaba las costumbres y valores de los españoles que migraron a la Argentina.
El presidente de la comisión directiva del Centro Gallego en el año 2021, Manuel López Fernández recordaba en conversación con Aire de Santa Fe en su diario digital: “ésta gente (los gallegos residentes en Santa Fe) se reunía en la esquina de la despensa Pérez, ubicada en Chacabuco 263. Se reunía por la nostalgia del lugar donde nacieron, de las comidas típicas, la música. Entonces se juntaban a revivir. Antes se reunían en un bar que se llamaba Petrolero”. (Aire de Santa Fe Digital – 8/2/2021)
Entre los fundadores se encontraban José y Gerardo Pérez, Antonio Vázquez, Secundino García, Basilio, Julio y Pedro López, Pedro Cando, José y Francisco Maurelo, Antonio Saco, José Darriba, Manuel González y Javier Balcarce. Luego, por el esfuerzo de los socios y de las comisiones directivas, el centro se trasladó desde barrio Candioti a su ubicación actual, ubicado en Avenida Galicia 1357. El traslado hacia el nuevo emplazamiento se logró luego de la compra de un conjunto de terrenos a la esposa del ex gobernador José Bernardo Iturraspe. Así, los gallegos construyeron un pequeño galpón que, con el paso del tiempo y el trabajo de la institución, lograron realizar una serie de mejoras.
Entre los fundadores se encontraban José y Gerardo Pérez, Antonio Vázquez, Secundino García, Basilio, Julio y Pedro López, Pedro Cando, José y Francisco Maurelo, Antonio Saco, José Darriba, Manuel González y Javier Balcarce.
Luego, por el esfuerzo de los socios y de las comisiones directivas, el centro se trasladó desde barrio Candioti a su ubicación actual, ubicado en Avenida Galicia 1357.
El traslado hacia el nuevo emplazamiento se logró luego de la compra de un conjunto de terrenos a la esposa del ex gobernador José Bernardo Iturraspe. Así, los gallegos construyeron un pequeño galpón que, con el paso del tiempo y el trabajo de la institución, lograron realizar una serie de mejoras.
En esta institución se realizaban bailes todos los fines de semana, entre otras actividades sociales y culturales que convocaban a un gran número de vecinos. De esta manera, el Centro Gallego de Santa Fe fue un referente social y cultural de los barrios Alberdi, María Selva, Guadalupe Oeste, Sargento Cabral, y Villa Setúbal.
De hecho, en la publicación de “Historia de los Barrios” de la Municipalidad de Santa Fe, se hace referencia a que esta institución “puede considerarse como fundante del barrio Guadalupe, ya que apostó al progreso del barrio cuando sólo existían en la zona <<bañados, esteros y una lonja de tierra por donde pasaba el tranvía N°4>>”. (Colección «Historia de los Barrios» II – Guadalupe – Museo de la Ciudad – Municipalidad de Santa Fe – 1996)
En 1933, el Diario Santa Fe publicaba la realización de una actividad recreativa: un pic-nic en el Prado Español organizado por el Centro Gallego, como una de las tantas actividades sociales y culturales de la institución. (Diario Santa Fe, 13/5/1933)
Al año siguiente, El Litoral publicaba la realización de un almuerzo en el marco de la celebración del primer aniversario de la inauguración del local ubicado en Avenida Galicia, en ese momento la calle 30 sin nombre. En dicho evento, los miembros del Centro Gallego aprovecharon para reclamar ante el intendente municipal, Manuel Menchaca, “la instalación de un paso a nivel en la calle 30 sin nombre y vías del F. C. Central Norte, pues actualmente la calle está cerrada por dichas vías”. (Diario El Litoral, 16/12/1934)
Así, la Avenida Galicia se puede considerar como una conquista del Centro Gallego, en tanto, sus reclamos hicieron efecto y el intendente Menchaca decretó la denominación de la calle “30 sin nombre” como el Boulevard Galicia. El Diario El Orden publicaba en 1944 que “vióse así satisfecha la colectividad gallega, ya que tenía justamente sobre su local social, una Avenida que llevaba el nombre de la tierra de sus amores y de sus alegrías”. (Diario El Orden, 8/10/1944)
En ese sentido, es interesante encontrar en el mismo vespertino en 1937 una noticia sobre la celebración del primer aniversario de la apertura de la Avenida Galicia a cargo del Centro Gallego, lo que ubica el adelanto para la zona con la transformación de la calle 30 sin nombre al actual bulevar. (Diario El Orden, 18/03/1937)
En enero de 1936, el Diario El Litoral titulaba la “Ampliación del local e inauguración de nuevas instalaciones”. Las ampliaciones consistieron en la construcción de un buffet con cocina, de una cancha de bochas y de la ampliación hacia el suroeste del local ubicado en Av. Galicia y Lavalle. (Diario El Litoral, 12/1/1936)
En el marco de la celebración del 25° aniversario del Centro Gallego, el Diario El Orden publicaba que la entidad “al cumplir sus bodas de plata llega a una etapa promisoria y floreciente dentro de las instituciones regionales existentes en nuestra capital” (Diario El Orden, 8/10/1944)
El 6 de octubre de 2012 se firmó un convenio-acuerdo con la Municipalidad de Santa Fe, mediante el cual se realizan numerosas actividades de recreación en las instalaciones de la institución.
Entre las actividades gratuitas sociales, deportivas y recreativas que se realizan en el centro se encuentran: pilates, ritmos, entrenamiento funcional, yoga, aéreo local, vóley, hockey, localizada, yudo, newcom, circuito funcional y baile coreográfico para niños.
Jubilados Villa María Selva
El Centro de Jubilados Villa María Selva se encuentra en calle Alvear 6133. Fue creado en 1984 y ofrece a sus asociados y al barrio actividades sociales, culturales y recreativas. Mediante un convenio coordinan esfuerzos con el Círculo Siciliano. Así, el Centro de Jubilados desarrollan talleres de italiano, clases de zumba, de canto y coro, pintura en tela, dibujo y caricatura, cerámica. También suman talleres recreativos para niños y niñas.
Escuela N° 618 “Ingeniero Julio Bello”
La Escuela n° 618 “Ing. Julio Bello” fue fundada el 1° de agosto de 1929 y se encuentra ubicada en Ricardo Aldao 1659. En julio de 1929, el Diario El Orden publicaba la inauguración del establecimiento y la donación del edificio al Consejo de Educación de la capital santafesina. (Diario El Orden, 30/7/1929)
La institución comenzó con la instalación de una copa de leche para los hijos de los quinteros de la zona. Luego, se comenzó a brindar apoyo escolar para los niños, hasta que oficialmente, y por una demanda de los vecinos del barrio, se constituyó oficialmente en la institución educativa como tal.
En su primera ubicación, en el año 1931, se colocó un busto de Julio Bello, fundido en los talleres de la entonces Escuela Industrial de la Nación, luego Escuela Industrial Superior.
En ese acto estuvieron familiares del ingeniero santafesino, funcionario en su momento del gobierno de Hipólito Irigoyen. (El Litoral 21/8/1931)
Julio Bello nació en Santa Fe el 16 de junio de 1876. En la ciudad de Santa Fe existe la mencionada escuela con su nombre, pero no una calle. En realidad, en la ciudad de Rosario, desde 1977, una arteria lleva el nombre de Ingeniero Julio Bello.
De un sitio web con los datos de los nombres de las calles rosarinas se puede recuperar sobre este educador que fue “…un notable caballero vinculado a los círculos sociales, políticos y docentes de esta provincia y nuestra ciudad” (por Rosario).
En cuanto al resto de su trayectoria exponen: “Inició su actuación política al frente de la Escuela Nacional de Comercio, donde en el desempeño de las complejas funciones administrativas puso de relieve condiciones especiales que le valieron el sincero aprecio y consideración su sus colegas y alumnado. Había nacido en Santa Fe, donde obtendrá diploma de maestro en 1893 en la escuela del consagrado profesor Argüello, iniciándose en la enseñanza como profesor de la escuela graduada de Esperanza.
Al año siguiente trasladado a Santa Fe con la misma función, comenzó a colaborar en periódicos y revistas sobre temas de educación, siempre inspirado en las ideas que los grandes hombres de la pedagogía quienes bregaban desde Buenos Aires, Paraná y Corrientes, acerca de la necesidad de reformar métodos y definir rumbos.
Formó parte del Centro Bernardino Rivadavia fundado en Santa Fe, destinado a cumplir un programa de bien común que no fue comprendido por muchos, por la calidad y procedencia de sus integrantes, llegando a ser considerado un foco de ideas avanzadas opuestas al antiguo espíritu local que reinaba en la ciudad de Santa Fe.
Obra de este centro fue que se dotara en esa ciudad, un Colegio nacional y una Escuela normal, ésta última en reemplazo de la anterior que se había trasladado a Rosario por insuficiencia de alumnos y aislamiento por parte de la población.
En 1895, siendo maestro, fue exonerado del cargo por salir en defensa del régimen adoptado por la Escuela Normal de Paraná, medida que le fue aplicada como reacción oficial a la infiltración normalista que irradiaba a toda la provincia, el prestigio del magisterio nacional de Rosario.
Era orador de fuertes razonamientos, sin relámpagos, de fácil elocución, por ello sus discípulos lo escuchaban con respeto, y pausadamente lograba el don de iluminarlos. Cada declaración suya sería la consecuencia de una ecuación en la que se conjugaba el sentido común, ubicación y coherencia.
En 1905 se radicó en Rosario, al haber sido designado director de la Escuela Superior de Comercio de esta ciudad, donde desarrolló una obra ejemplificadora, creando un laboratorio, un banco modelo para la práctica de los alumnos y una biblioteca que en 1910 fue declarada pública, que es la actual » Estanislao Zeballos» de la Facultad de Ciencias Económicas de la U. N. R.
Con visión de futuro luchó por la creación de la mencionada facultad sobre la base de la Escuela de Comercio que dirigía y al concretarse tal proyecto, pudo ejercer la cátedra de matemática financiera.
Fue intendente municipal de Rosario por un breve término en 1912, presidente del Banco Provincial de Santa Fe en 1916, e interventor de la provincia de San Juan en 1921. Un año después, de vuelta a Rosario, presidente de la Caja Nacional de Jubilaciones. Fue miembro de la Masonería Argentina como también ocupó un lugar privilegiado en las filas del Partido Radical. Pero si bien su fibra política lo movía, pudo más su vocación de enseñar.
Grande y expansivo fue su quehacer docente hasta su muerte acaecida en agosto de 1928”. (www.callesderosario.com.ar)
En noviembre del año ‘75 se inauguró un nuevo edificio para el establecimiento educativo que, de acuerdo con el Diario El Litoral, fue construido en los terrenos donados por Antonio Ferrari y Salvador Caputto. En ese acto del nuevo y definitivo emplazamiento en Ricardo Aldao 1659, estuvo presente además de funcionarios y la comunidad educativa el gobernador Carlos Sylvestre Begnis. (Diario El Litoral, 19/11/1975)
La escuela “Bello” cuenta con nivel inicial y nivel primario, mantiene una relación fluida con el resto de las entidades del barrio, como la vecinal Alberdi que se encuentra a la vuelta de la escuela, el club Puchero, el dispensario Alberdi, el club Leoni, entre otras. Por otro lado, ante la falta de un patio propio, los alumnos hacen educación física en el CEF 29 en Avenida Galicia.
Todos los años en la escuela se hacen ferias de ciencias y exposiciones de arte, pero cuentan con poco espacio para poder desarrollar de la mejor manera todas sus actividades: “Si bien a la escuela se entra por calle Ricardo Aldao en sus comienzos también tenía una salida por calle Sarmiento. Esa área se encuentra hoy inutilizada. La idea es que se habilite para que la escuela pueda ampliarse y tenga su propio patio exterior y un espacio para llevar a cabo distintos talleres. Además, la escuela cuenta con una sola salita para el nivel inicial (allí hay niños de 4 y 5 años) y de si se ampliara se podrían hacer más aulas”, decía para Alma de Barrio Patricia Di Filippo, docente de matemática que trabaja en la escuela desde el año 2014.
Entre las características de las dependencias de la escuela, además de la salita para el nivel inicial, cuenta con siete aulas, una para cada grado de la primaria, una biblioteca y una rampa: “Siempre fue una particularidad de la escuela incluir a alumnos con necesidades educativas especiales. Es por esto que la escuela cuenta con una rampa para subir hasta la planta alta y hay profesores integradores de plástica, tecnología e inglés. La escuela siempre fue inclusiva”, cuenta Patricia Di Filippo. (“Alma de Barrio” – LT10 AM 1020 – 28/07/2021)
Vale recordar que en sus inicios, antes de ser una escuela, se servía mate cocido a un grupo de chicos que eran hijos de los quinteros de la zona. Para el año 2021 a la escuela asistían unos 200 niños y niñas, que además de ser del barrio María Selva (donde se encuentra emplazada la escuela) solían concurrir de los barrios Roma, Guadalupe, Don Bosco, entre otros. “Hay chicos que vienen de lejos, porque el papá o el tío venía a la escuela y así, por ‘el boca a boca’ se recomienda esta institución que aunque es pequeña ofrece una educación personalizada”, decía Di Filippo. Asimismo, la escuela siempre trabajó con la cooperadora y con clubes de madres y padres.
Escuela Monseñor Carlos Macagno
La Escuela “Monseñor Carlos Macagno” fue fundada en 1961 y depende de la Parroquia Jesús Sacramentado. Antes de ser una escuela institucionalizada, funcionaba como apoyo escolar en un espacio de la parroquia.
En realidad, la historia comienza antes por iniciativa de Monseñor Macagno. Así lo rescata la publicación “Para conocernos”, realizada por Luis Mino, en la que se refiere sobre la entidad que la escuela “…dio sus primeros pasos en el año 1953 junto a la Parroquia Jesús Sacramentado, gracias a la voluntad y el legado generoso de Mons. Carlos Macagno. La decisión para concretar esta realidad surgió del Consejo Parroquial que, junto con el párroco vieron la necesidad y la importancia de una educación cristiana en la población. Se ofreció, entonces, a las familias cristianas del barrio, la posibilidad de una escuela parroquial, donde sus hijos desde los cuatro años hasta terminar el secundario tuviesen una escolaridad competente con Enseñanza Religiosa. Durante dos años funcionó solamente un jardín de infantes. Hasta el año 1959 el Párroco encargado del mismo fue el presbítero Andrés Reghenaz. Se hizo cargo posteriormente el Padre José Ramón Pensato. Fue creada en ese momento la escolaridad primaria hasta 2do. grado inclusive”. (“Para conocernos” – Luis Mino)
Un dato interesante, si se quiere, es que el piso de la primera aula de la escuela fue hecho con baldosas que llevaban cada uno de los alumnos. “Y así se conserva esa primera base, que se mantendrá para siempre como una marca de la historia, del camino recorrido, del sentido de solidaridad”, como contaba Laura Herráez de Musciatti, directora del establecimiento al vespertino local. (El Litoral – 22/6/2011).
Para abonar mayormente los primeros pasos de la escuela, incluso antes de ser reconocida ministerialmente como tal, en ocasión de los 50 años de la entidad se rescataba de la memoria de los primeros miembros de la comunidad educativa aquellos inicios. Así lo volcaban en una publicación alusiva al cincuentenario, en la que mencionaban que “…según averiguaciones realizadas tiene otro origen; que se remonta al año mil novecientos cincuenta y dos y que hoy nos ocupamos de investigar y del cual estamos seguros que muy pocos conocen y reconocen”.
Expuesto en el blog de la escuela se puntualiza: “Corría ese año (por 1952) y en la Parroquia Jesús Sacramentado, siendo cura párroco el Presbítero Andrés Reghenaz, un grupo numeroso y entusiasta de jóvenes y señoritas de la Acción Católica, quisieron proyectarse en el barrio en actitudes de servicio. Con esa motivación, comenzó a funcionar en un precario salón al que se le llamaba ‘El rancho’, ubicado en la parte posterior del templo, un servicio de post-escuela, en donde los niños del barrio que necesitaban apoyo escolar para la realización de sus tareas, encontraban allí diamante la ‘maestra particular gratuita’. Esa pequeña semillita de mostaza abonada con mucho amor, se fue transformando poco a poco en ese árbol inmenso y frondoso que hoy es la ‘Escuela Monseñor Carlos Macagno’”. (www.escuelacarlosmacagno.blogspot.com)
Dicen además en esta publicación institucional que “Luego se anexó un club de niños pintores que nucleaba a aquellos pequeños que gustaban expresarse a través del dibujo y la pintura, guiados por un joven llamado Domingo Aguiar. Esta actividad llevó a constatar, que los edificios de las escuelas oficiales del barrio; ‘Ingeniero Julio Bello’, ‘República del Paraguay’ y ‘Jorge Stephenson’ que funcionaban en antiguas casas de familias alquiladas para tal fin, no respondían a las necesidades del barrio. Por ese entonces la población escolar crecía y no tenía cabida en ellas. Fue así, que los padres plantearon la necesidad de la creación de un ‘Jardín de Infantes’ cuya primera ‘salita’ fue el garage de la parroquia que se hallaba en el patio, donde hoy se encuentra el tinglado parabólico.
Así fue que surgió para dar respuesta a una necesidad del barrio y de ninguna manera con el objeto de competir con las escuelas oficiales, haciendo notar la necesidad urgente de ir incorporando cada año un grado más. Muchísimas personas: como padres, vecinos, maestros, aportaron su esfuerzo, su tiempo, su trabajo y sus desvelos para que cobrara vida una de las primeras escuelas parroquiales (para algunos la primera de la ciudad)”.
Hacia el año 2021 la escuela primaria n°1140 contaba con una matrícula de alrededor de 700 alumnos. La escuela posee un gimnasio que se encuentra ubicado en Pedro de Vega 1558, a pocos metros de la escuela. Este espacio, donde antes funcionaba una fábrica, fue obtenido y en 2009 comenzaron las obras de mejora para adaptarlo al uso escolar. Asimismo, a la escuela primaria la acompañan un jardín de infantes y un colegio secundario que forman parte de la misma comunidad educativa dependiente de la Parroquia Jesús Sacramentado. El Jardín de Infantes Particular Incorporado N° 1268 «JESÚS SACRAMENTADO» se independizó de la escuela en 1984 y se trasladó a Ricardo Aldao 1581.
Por otro lado, la Escuela de Educación Técnica Particular N° 2056 “Monseñor Carlos Macagno” inició las clases el 18 de marzo de 1985, con una matrícula de 30 alumnos. Esta institución educativa ubicada sobre calle Pedro de Vega 1558 tiene una cooperativa llamada ALMACOOP, fundada a fines del año 2016 y un centro de estudiantes. En 2016 la escuela secundaria agregó el sexto año. En el 2017 se sumó la modalidad Química a las otras dos modalidades existentes, Gestión y Automotor. La escuela llevaba adelante, junto con CILSA, un proyecto de arreglo de sillas de ruedas. Además, gracias a la cooperativa de la escuela, en 2017, por ejemplo, los alumnos de quinto año de la especialidad Automotor, y los profesores, lograron hacer tableros para los alumnos de primer año, para que pudieran acceder a un tablero a menor precio.
El 1° de noviembre de 2019 se inauguró el nuevo edificio de la Escuela de Educación Técnica Particular Incorporada N° 2056 “Monseñor Carlos Macagno”. La obra se pudo llevar a cabo gracias a los aportes de la escuela, ya que el antiguo edificio no ofrecía las comodidades suficientes para los más de 400 alumnos de la escuela.
Iglesia “Jesús Sacramentado”
Entre las instituciones del barrio también se destacó la Iglesia “Jesús Sacramentado” ubicada en Ricardo Aldao al 1500. La piedra fundamental fue colocada el 24 de marzo de 1935 y fue bendecida por el Arzobispo Monseñor Nicolás Fasolino (Diario El Litoral, 24/03/1935).
Los terrenos para la construcción de la Iglesia fueron cedidos por Salvador Caputto y don Ferrari y, para mayo de 1937 se inauguró el nuevo templo. Como publicaba el Diario El Litoral, “Esta parroquia nació como resultado de la visión de Nicolás Fasolino cuando era un flamante arzobispo. Eligió un lugar despoblado de la ciudad para edificar un templo: un sector del barrio María Selva, que iría urbanizándose rápidamente”.
La construcción del edificio también fue producto del accionar de Monseñor Macagno, quien tuvo una importante participación en esta empresa y estuvo a cargo del arquitecto Fhilipus Bergamini y el constructor Ángel Stamatti. El vespertino también sostiene que “Jesús Sacramentado es el único templo de un estilo romántico puro de la ciudad y es fiel copia de uno similar que existe en Italia” (Diario El Litoral, 12/05/2012).
El templo de calle Ricardo Aldao fue inaugurado con una gran ceremonia el 2 de mayo de 1937. El acto contó con la presencia del gobernador Manuel María de Iriondo y monseñor José Fietta, arzobispo de Buenos Aires, junto con su par santafesino, Fasolino. El Orden mencionaba sobre el acto: “Ha dejado la inauguración del tiempo la mejor impresión en todos los asistentes, entre los cuales también se encontraban numerosos peregrinos y prelados llegados de la ciudad de Paraná”. (El Orden 3/5/1937)
Desde la parroquia se expone su historia en el marco de la celebración de sus 85 años de vida cumplidos en 2022.
JESUS SACRAMENTADO…. 85 años de vida (1937-2022)
Erigida en pleno Villa María Selva, esta parroquia acompañó cada paso del crecimiento de este barrio y de su gente, mientras fue anunciando el mensaje de Dios y el Evangelio de Cristo a cada uno de los que lo habitan.
La parroquia Jesús Sacramentado -ubicada en Ricardo Aldao 1543 de nuestra ciudad- comenzó la celebración de los 85 años de su creación. A pesar de que el 19 de marzo de 1935 se produjo la colocación de la piedra fundamental de la futura parroquia -obra que comenzaba a edificarse en terrenos cedidos por Salvador Caputto y un señor Ferrari-, el 2 de mayo de 1937, el Nuncio Apostólico Monseñor Dr. José Fietta bendijo y consagró el nuevo templo.
La comunidad parroquial surgió en un -por entonces- despoblado barrio Villa María Selva, pero que fue urbanizándose rápidamente con el correr de los años. Nació como resultado de la visión de Nicolás Fasolino cuando era un flamante arzobispo. Eligió un lugar despoblado de la ciudad para edificar un templo: un sector del barrio María Selva, que iría urbanizándose rápidamente. Junto a la Iglesia, por ejemplo, nació el pavimento de Ricardo Aldao, que durante años fue la única comunicación entre las avenidas General Paz y Aristóbulo del Valle.
Sin embargo, la construcción de la parroquia surgió también gracias a la generosidad de la familia Macagno, ya que Monseñor Macagno tuvo una importante participación en este emprendimiento.
Jesús Sacramentado es el único templo de un estilo romántico puro de la ciudad y es fiel copia de uno similar que existe en Italia. En el frontispicio aparecen los nombres del Arq. Fhilipus Bergamini y el constructor Ángel Stamatti.
Es un templo consagrado a la Eucaristía que surgió de una iniciativa del Episcopado Argentino, como agradecimiento al éxito del Congreso Eucarístico realizado en 1934 en Buenos Aires, con la presencia del cardenal Pacelli, que luego sería Pío XII.
Cabe agregar que un pergamino confeccionado por el artista italiano Marinaro para la bendición del templo en 1937 da testimonio de ese origen tan especial, ya que exhibe una colección de firmas notables: Manuel Iriondo, Monseñor Caggiano (por entonces, obispo de Rosario), Monseñor Devoto (obispo auxiliar de Buenos Aires), Alfonso Durán, el Padre Genesio y Monseñor Guillán (entonces Arzobispo de Paraná), entre otros.
La parroquia Jesús Sacramentado posee tres establecimientos educativos de diversos niveles de enseñanza: jardín maternal, escuela primaria y escuela secundaria, que funcionan en Pedro de Vega 1558. Brindan educación en la fe como vocación, siguiendo otro de los sueños del Padre José Pensato, quien fuera guía espiritual de esta comunidad educativa durante 37 años.
Con gran sabiduría sabía que la evangelización en Villa María Selva también debía pasar por la educación. Por este motivo, brindó su consejo y su palabra de amigo a maestros y directivos que se pusieron al frente de esta tarea.
La Escuela Particular Incorporada Nº 1.140 Monseñor Carlos Macagno dio sus primeros pasos en 1953 junto a la parroquia. La decisión surgió del Consejo Parroquial, junto con el párroco, quienes vieron la necesidad y la importancia de una educación cristiana en la población. Se ofreció a las familias del barrio la posibilidad de contar con una escuela parroquial donde sus hijos -desde los 4 años- tuviesen una escolaridad a la luz de las enseñanzas evangélicas.
El jardín de infantes funcionó durante dos años y, hasta 1959, estuvo a cargo del párroco, Presbítero Andrés Reghenez, pero posteriormente se puso al frente el Padre José Pensato. Ese año se creó la escolaridad primaria, hasta el segundo grado, inclusive.
El 22 de junio de 1961 se consiguió su oficialización, motivo por el cual fue incorporada al Consejo de Establecimientos Privados de Enseñanza, en abril de 1963. En 1984, el jardín se independizó y fue denominado Jardín de Infantes Particular Incorporado Nº 1.268 Jesús Sacramentado.
El crecimiento constante y dinámico de la comunidad educativa durante estos años continúa hasta nuestros días, gracias al aporte perseverante y eficaz de su personal, la Unión de Padres, el Club de Madres y las familias, que siempre responden generosamente a las demandas.
La Escuela de Educación Técnica Particular Incorporada Nº 2.056 Monseñor Carlos Macagno fue creada el 18 de marzo de 1985. Estaba integrada por un joven plantel docente, que tuvo a su cargo un puñado de alumnos provenientes de familias que tenían a sus hijos en la primaria parroquial y que querían que éstos continuaran sus estudios con la misma formación en la fe.
El arduo trabajo del entonces párroco (Padre José Pensato) y de los padres que integraban la asociación cooperadora de la escuela primaria permitieron su permanente crecimiento. Durante varios años, la escuela funcionó en el turno vespertino, pero varios años después se cambió al turno matutino, aunque actualmente lo hace en ambos turnos. Y fue creciendo: primero contó con una terminalidad en el área Administrativa y luego sumó Electricidad del Automotor.
El Padre José Pensato se desempeñó como párroco en Jesús Sacramentado durante más de 35 años y, tras 44 años de sacerdocio, falleció en nuestra ciudad el 1º de febrero de 1996.
Nacido en el seno de una familia trabajadora y piadosa, desde niño experimentó los traslados a los que era sometido el personal ferroviario, aunque esa experiencia le permitió conocer a sacerdotes como los presbíteros Casey y Aimini, que le ayudaron a discernir su vocación sacerdotal. Asimismo, dos de sus hermanas se consagraron a la vida religiosa en la Congregación Hermanas de la Misericordia.
Los años de Seminario del Padre Pensato -bajo la protección de la Virgen de Guadalupe- lo prepararon para el futuro apostólico que, según entendía, se concretaba en la revitalización de la comunidad parroquial: llenarla de niños para su educación cristiana y asistir espiritualmente a los moribundos.
Apenas ordenado sacerdote sufrió la pérdida de su padre, hecho que no fue un obstáculo para su ejercicio pastoral como Teniente Cura. Lo hizo en Rafaela y San Vicente y, entre 1954 y 1957, en Ceres. Ese año fue trasladado como cura párroco a Sarmiento y al año siguiente llegó a nuestra ciudad, con el fin de ocupar la cátedra que dictaba el Pbro. Vidaurreta (Profesor de Filosofía en el Seminario), quien se encontraba enfermo.
Finalmente, el 11 de enero de 1959 fue nombrado cura párroco de Jesús Sacramentado, lugar donde -según sus palabras- pudo cumplir en plenitud sus sueños de Seminario, especialmente en lo que refiere a la educación cristiana de los niños del barrio.
Actualmente la Comunidad sigue bajo la guía del pastor y padre el sacerdote Ricardo Coscio del clero secular.
Facebook Parroquia Jésus Sacramentado de Villa María Selva
La “pequeña Italia” en María Selva
Villa María Selva es conocida por la importante cantidad de italianos que se afincaron en el barrio, en especial luego de la Segunda Guerra Mundial, es decir entre 1948 y 1953, aproximadamente como lo refiere Dalla Fontana en su libro sobre la barriada.
Al respecto, el autor puntualiza: “Concretamente llega un importante núcleo de italianos originarios del pueblo de ‘Lioni’, de la provincia de Avellino, región de Campania. A partir de su llegada la zona de María Selva se la conoció como la ‘Pequeña Italia’ o ‘La Italia chica’. Podemos citar algunos apellidos llegados al barrio: Garofalo, Iorlano, Di Salvatore, Marano, Cervasio, Pepe, Nittoli, Vezza, Chinelatto, D’Canzole, Perna, Cantarutti, Marín, D’Andrea, Mastrocolla, Nappa, D’Amelio, Diconza, Cosentino y Chappini, entre otros”.
Como es su característica, la comunidad italiana mantiene sus relaciones entre familias, como una comunidad solidaria, pero entre sus propios miembros.
Así, los primeros llegados al barrio, con una situación precaria en lo económico, fueron el puntal de ayuda para los “paisanos” de su tierra que luego iban llegando.
En ese marco de comunidad fueron apoyándose para obtener un terreno, un trabajo, levantar su casa, siempre con la premisa además de conservar sus costumbres y su idioma. Algunos fueron a trabajar a los talleres ferroviarios de “La Redonda”, otros en los molinos, y quien más puso por su propia cuenta pequeños negocios relacionados a sus oficios traídos del otro lado del mar.
Dice Dalla Fontana que fueron lo lioneses los que adquirieron los últimos lotes de la urbanización de los terrenos de Salvado Caputto con lo cual ocuparon la barriada por esa zona, con casas de características similares, tipo “chorizo”, para poder hacerle ampliaciones a medida que crecía la familia, y las posibilidades económicas. “…dos dormitorios, el baño y la cocina—comedor…”, continúa Dalla Fontana, “Con asombro muchos residentes del barrio admiran la fuerte hermandad entre los ‘paisanos’ dispuestos a compartir proyectos comunes especialmente en la construcción de su nuevo hogar. Suman brazos colaborando en ‘pegar ladrillos’, hasta las mujeres ‘ponían el hombro’ preparando mezcla o apilando ladrillos”. Además, ocupaban la parte final del lote para un gallinero y una quinta, para ayudar en el consumo de alimentos familiar.
Como una semilla que germinó con el tiempo, y con el sostenimiento de las tradiciones y costumbres itálicas de los primeros llegados, sus hijos, y sus nietos, formaron el 22 de junio de 1986 la Asociación Ítalo-Argentina “Figli di Lioni”, que posee su sede e Alvear 6379. El nombre de la entidad, que significa “Hijos de Lioni”, sostiene desde entonces una profusa actividad social y cultural en relación con la Italia natal. Por un lado, en contacto con la zona originaria de los llegados al barrio, como otras asociaciones itálicas y de colectividades de la ciudad. Pero, además proyecta hacia la comunidad del barrio su acción al brindar su salón para encuentros y fiestas, pero también con el dictado de curso de idioma italiano y la participación en celebraciones de colectividades con una representación encabezada especialmente por el “Grupo de jóvenes de la Asociación Figli di Lioni”.
A NUESTROS ABUELOS
Gente que vino de lejos
A tratar de hacer la América…
Y se quedó para siempre
En esta lejana tierra.
Y sembró con esperanza
La diminuta semilla
Y cosechó luego el pan
Por los surcos de la vida.
Y construyó con paciencia
Con amor y sacrificios,
Ese cálido nidito
Para cobijar a sus niños.
Y fueron pasando así
Los días de aquellas vidas,
Que llegaron de tan lejos
Y que aquí se quedarían.
Porque habían encontrado
Lo que vinieron buscando,
Que era trabajo, paz y un lugar
Donde educar a sus hijos.
Al mirar el horizonte…
Cuántas veces habrán llorado
Y con volver nuevamente
Su corazón habrá soñado.
Pero había echado ya
Raíces en esta tierra
Y con el paso del tiempo
Aprendieron a quererla.
Si era su segunda Patria
Y la Patria de sus hijos,
¿Cómo no amarlo y quedarse…
En este suelo bendito?
Gabriel Tejo
Parroquia Nuestra Señora de Luján
Sobre Aristóbulo del Valle, esquina Gorostiaga, se ubica la parroquia “Nuestra Señora de Luján”, perteneciente a la Congregación Misioneros Oblatos de María Inmaculada OMI. Esta parroquia nació de la iniciativa misionera de esta congregación que encontró en Santa Fe la predisposición de Monseñor Nicolás Fassolino para dar al vicario de los Oblatos, Padre Álvaro Vega, el apoyo necesario para establecerse en un barrio de la ciudad. Así, la congregación adquirió en la década del ’40 un terreno en el creciente barrio Villa María Selva, donde hoy se levanta el templo, y alrededor del cual se ha edificado la obra pastoral extendida en la manzana con el “Complejo Educativo Nuestra Señora del Luján”, que incluye entidades escolares de diverso nivel.
Cuenta la historia rescatada por el Museo de la Ciudad en la “Colección Historia de los Barrios”, en el capítulo de María Selva, que “La parroquia fue erigida canónicamente el 3 de Febrero de 1945. El 4 de Noviembre del mismo año, Mons. Fassolino y Mons. Serafini (obispo de Mercedes – Luján) hicieron una entrega de la imagen que se venera en la parroquia, durante el transcurso de una solemne procesión que congregó a cientos de personas allegadas al barrio”. (Colección «Historia de los Barrios» II – María Selva – Museo de la Ciudad – Municipalidad de Santa Fe – 1996)
Para la misma publicación del municipio una feligresa de la parroquia recordaba sobre la llegada de la imagen de la virgen: “Al llegar al Puente Negro fue recibida con el agitar de pañuelos, cánticos y rezos. Desde allí la caravana de fieles la fue acompañando hasta la humilde capilla del barro Jardín Mayoraz, donde los sacerdotes Matías Recalde y Felipe Diez Rodríguez le dieron la bienvenida, entre lluvias de flores” (María Kira secretaria parroquial en 1995)
El diario El Litoral refería con pieza gráfica incluida la llegada a Santa Fe de la imagen, que luego de pasar por el Puente Carretero y tomar por el Parque del Sur, se encaminó la comitiva acompañada por jinetes del Ejército Argentino, algunos paisanos, y la Virgen sobre un sencillo carruaje de campaña.
En la Catedral Metropolitana se celebró la misa y santificación por parte de Monseñor Fassolino, para luego continuar la caravana por San Martín hasta Bulevar, luego por 25 de Mayo hacia Aristóbulo del Valle hasta llegar al ingreso por el Puente Negro donde el barrio María Selva, y Mayoraz, esperaban a la patrona de Argentina.
Refería el vespertino en aquel verano del ’45 que “En el desfile de la recepción ayer por la tarde participaron numerosos colegios católicos, instituciones religiosas, cuerpo de boy scouts y soldados de la guardia de seguridad amenizando los cánticos de la Banda de Policía y la del cuerpo de scouts”, que pertenecía al Colegio Don Bosco. (El Litoral 4/2/1945)
A los pocos años se terminaba la construcción del templo sobre Aristóbulo del Valle, que se inauguraba con un acto reflejado por el diario El Litoral.
Decía el 25 de abril de 1948 el medio: “Los actos del día se iniciaron con una peregrinación de a pie que partiendo a las 6.30 desde bulevar Pellegrini y 25 de Mayo llegó hasta la capilla provisoria donde se hallaba depositada la imagen de la Virgen de Luján que fue sacada en andas y conducida al nuevo templo donde quedará definitivamente expuesta a la adoración de los fieles”.
En ese acto estuvieron además de los vecinos las guarniciones de las fuerzas armadas con asiento en la ciudad, y Monseñor Fassolino que en la misa de rigor bendijo el templo. (El Litoral 25/4/1948)
Por otro lado, en la historia rescatada por el Museo de la Ciudad del programa “Pinceladas Santafesinas”, conducido por Andrés Andreis en la FM Federal en los años ’90, se refiere que Andreis, quien además fue historiador de los ferrocarriles en Santa Fe, hablándole a la virgen, expresaba por la radio: “Aquí está en su barrio, luciendo más linda que nunca La Virgen Gaucha de Luján, rodeada de sus jóvenes y de sus viejos, de los estudiantes y obreros que le rinden fervorosa devoción”.
El complejo educativo
Por su parte, la Escuela Primaria fue creada en 1962, pero en realidad, como entidad educativa del oeste del barrio María Selva, y también cercana a Jardín Mayoraz.
En el blog de la escuela se menciona que la historia del colegio tiene tres etapas. Los tres momentos claves en su fundación fueron en 1959, “siendo Párroco de Luján el Padre Jesús Calleja, las Hnas. del Colegio Verna establecieron en un saloncito parroquial, un Aula Radial con los alumnos varones de 3er grado. Tenían inscriptas muchas niñas y prefirieron que su escuela no fuera mixta. Por eso, a través de años sucesivos traspasaron los grados de varones con sus distintas secciones hasta lograr su objetivo. La primera maestra fue Dolly Morilla de Ribodino”. (http://historialujan.blogspot.com/)
El segundo hito relevante según la entidad corresponde a cuando el Padre Daniel Franco “…recibió ‘el regalo’ de esta Nueva Escuela y con toda su experiencia de docencia, que traía de Uruguay hizo los trámites ante el Consejo General de Establecimientos Privados de Enseñanza y por Resolución nº 44 fue aprobado su funcionamiento, el 27 de setiembre de 1962 con el nº 149 y el nombre Nuestra Señora de Luján”.
El tercer acontecimiento se vivió cuando “La Congregación tenía que pagar el sueldo de los Docentes y el Padre Julio con todo su oficio y asesorado por personas competentes solicitó a la Provincia la Incorporación del Establecimiento Educativo con todos sus gastos, a lo que se accedió por Decreto nº 08623 firmado el 13 de Octubre de 1965 con el aporte del 100% de los sueldos”.
En cuanto a lo edilicio se destaca desde la institución que “…gracias a la colaboración de los fieles y a la acción abnegada y bondadosa del cuerpo docente, a la tarea efectiva de la Asociación Cooperadora de Padres y club de Madres…”, se lograron construir nuevas aulas para albergar a más niños y niñas de familias de María Selva. Luego se comenzó a el edificio de dos plantas sobre calle Rivadavia, a la vuelta de la parroquia.
Otro avance fue la concreción del gimnasio, que fue construido “…entre 1980 y 1981 tuvo como motor al Padre Manuel Recalde. Este lugar no sólo fue el sitio ideal para deportes sino también para Festivales de gimnasia y culturales, Primeras Comuniones, Confirmaciones, cultos de Navidad, Semana Santa, Fiestas Patronales y Encuentros de los grupos parroquiales”.
La escuela primaria parroquial contaba para 2022 con cerca de 800 alumnos. Pero además del nivel primario, el Colegio Nuestra Señora de Luján generó también el Jardín de Infantes, que surgió en 1966, “…el cual se independizó en 1991 y fue denominado ‘Jardín María Inmaculada’ N° 1368”. Finalmente, en el año 2008, se creó el Colegio Secundario «San Eugenio de Mazenod» N°3131.
